Si creciste en la iglesia, probablemente te dijeron que eras pecador antes de explicarte qué era el pecado. El resultado: culpa crónica sin comprensión. Hay otra forma de verlo.
Te han dicho mil veces que eres "imagen de Dios." ¿Lo crees o solo lo repites? ¿Por qué esa verdad teológica no aterriza en cómo te sientes sobre ti mismo?